VI. CLASES DE PRUEBAS DIAGNÓSTICAS SEGÚN EL COMPONENTE GENÉTICO DE UNA ENFERMEDAD
¿Cual será la utilidad de estas pruebas diagnósticas? Podemos categorizarlas cuando menos en tres grupos. En aquellas familias en las que la mutación es de tal importancia que es no sólo necesaria, sino también suficiente para producir la enfermedad (el caso de las enfermedades monogénicas o mendelianas). La prueba diagnóstica podrá llegar a ser definitiva. Pero como estos padecimientos son raros, esta situación tan favorable para el diagnóstico se dará en muy pocos casos; ejemplos de ella son la enfermedad de Huntington, la hemofilia o la distrofia muscular tipo Duchenne.
El segundo grupo está integrado por aquellas pruebas para el diagnóstico de enfermedades complejas en las que, junto con varios genes menores y con factores ambientales adversos, participa un "gen mayor". Esto empieza a ser una realidad en algunas formas de cáncer, como el del seno, uno de los más frecuentes en las mujeres. Este descubrimiento fue resultado del Proyecto del Genoma Humano. La versión defectuosa del gen, la que contribuye a que se desarrolle el tumor, no es rara en las diferentes poblaciones humanas, pero es particularmente frecuente en algunas como en judíos ashkenazi.
Desgraciadamente, estamos adquiriendo rápidamente la capacidad de diagnosticar enfermedades, pero avanzamos mucho más lentamente en su tratamiento y prevención. Como el diagnóstico se basa en el análisis directo del material genético, del ADN, y este material genético está presente en todas las células del cuerpo desde el momento mismo de la concepción, la detección de, por ejemplo, una mutación que eleva considerablemente el riesgo de padecer cáncer del seno en la cuarta o quinta década de la vida, puede hacerse no sólo desde el nacimiento de una nueva niña, sino incluso antes de su nacimiento. Pero aunque la posesión de este gen mutado confiera una mayor probabilidad de cáncer, un número sustancial de portadoras del gen no llegarán a desarrollar el tumor. En ausencia de un método efectivo de prevención, el diagnóstico positivo le presenta a la portadora un complicado dilema, especialmente a aquellas que han tenido varios familiares cercanos. Por ejemplo, su madre, tías y algunas hermanas, que ya padecieron de este tumor. No es este el momento ni el lugar para discutir las alternativas, pero así como la información de que no se es poseedora del gen defectuoso conferirá un gran alivio, el saber que sí se tiene aumentará aún más la angustia de la mujer portadora. Actualmente se ha difundido mucho el concepto de la terapia génica, y aunque ya se han hecho algunos experimentos exitosos en este sentido, quisiera enfatizar que esta nueva estrategia está aún en una etapa muy inicial en su desarrollo y que los resultados obtenidos hasta ahora hacen pensar que permanecerá todavía por muchos años en la fase experimental.
Quisiera terminar señalando que el panorama no es tan desalentador, ya que para que aparezca una enfermedad casi siempre se necesita que, además de los genes responsables, estén presentes algunos factores ambientales contribuyentes. Por ejemplo, una mayor predisposición genética a aterosclerosis y, consecuentemente, al infarto del miocardio, puede disminuirse con una dieta baja en ciertas grasas como el colesterol, dejar de fumar y hacer ejercicio moderado. Algo similar puede decirse respecto de la diabetes y de muchas otras de las enfermedades comunes crónico-degenerativas, en las que el estilo de vida juega un papel muy importante. De hecho, el poder conocer, a través del diagnóstico genético, a aquellos individuos con mayor predisposición, permitirá avanzar en el conocimiento de los factores ambientales que contribuyen a la enfermedad que probablemente podrán manipularse más fácilmente para evitar la aparición de la enfermedad. Por otro lado, las personas con una mayor predisposición genética, por ejemplo, a padecer cáncer del seno, pueden someterse a estudios médicos periódicos más frecuentes para descubrir el padecimiento en sus etapas iniciales, cuando hay mejores posibilidades de tratamiento.